Oporto

El viento sopla fuerte y combate al silencio,
entre trenes añejos, un destino desafiante acecha
rostros desolados entre puentes dormidos,
cansados esqueletos de acero, que dominan todo,
el mar como excusa de un río borracho,
expectantes casas agrietadas que quieren derrumbarse,
vidas atrapadas entre el paro y la desdicha,
besos que parecen distantes, entre un amor que levita,
los ojos de una gitana arrugada absorben la luz,
son más hermosos que el edificio más elocuente
quieren revelar el pasado, pero nunca llorar,
los colores de los azulejos carcomidos limpian el hollín
matizan como quien miente, las ganas de ser flores,
entre el desorden y el tiempo atrapado en tranvías,
que como máquinas del tiempo averiadas, tejen las calles,
un puerto falso entre el caos de siluetas de piedra,
barcos que esperan huir pronto del sacrificio de la costa
y el tinto del río que quiere emborracharlos,
fortines coloniales hartos de ser funcionarios,
de ver, que no hay batalla mayor que el ejercicio diario,
al fondo, los puentes que lo quieren todo,
volver y escapar, del caos del tiempo y la memoria.

pablo sciuto
foto: vanesa moldes

Viento

el viento cruza conmigo la calle
me arrastra improvisado hacia sus cauces
los papeles rebeldes de una oficina abatida
acompañan el desfile de piernas
a lomos de una cebra inerte

le empuja su codicia de llegar antes
y encumbrarse sobre los pinos oxidados
esos que combaten con sus altas copas
las torres amargas, los nidos de papel
desde donde se teje la euforia de mañana

él pelea por fundirse en la selva
entre los ríos de calles, que le obligan
a moverse prisionero del destino
y recuerda los campos pasados
aquellos por donde vagaba rebelde

ahora compone, sobre las chapas
la sinfonía de los pasos
esos que acomapaña cada día
hacia el gris desenlace de las torres altas
donde nuevos papeles adornaran su destino

pablo sciuto – noviembre de 2010
fotografía: javier sánchez salcedo

Desierto

cuando me detengo a imaginar
las paredes se convierten en ventanas
y la asfixia del cuarto se convierte en viento
una brisa que olvida la hora y el espacio

las brochas de rabia se concentran
cambiando los grises por ocres
y un desierto árido espera dormido
sin vida alguna más que la mía

las rocas son los objetos que me rodean
esos que actúan sobre mis fuerzas día a día
ya no quieren que los maltrate con la tristeza
solo que los contemple como fotografías

al subir las dunas más altas, las de la luna
observo al fondo la amargura del vacío
aquel que se formó al alejarme de las caricias
de la simpleza que nos trae a la vida

y comprendo por qué el desierto no es valle
y las cascadas no son infinitas

pablo sciuto octubre 2010
fotografía: javier sánchez salcedo

Instante

Me despiertan tus cálidas manos de cama
luchan por no dejar huella en las sábanas
mientras la luz se acerca tibia a nuestros ojos

el vapor de café nos abriga un instante
las cortinas siguen clausuradas por la pereza
el metal de las cucharas retumba en el silencio

se escucha un río desnudo al fondo
un aroma de flores me recuerda al bosque
mientras sostengo la taza inmóvil

me quedo atrapado recuperando el sueño
intento editar los fragmentos más hermosos
pero el perfume efímero me distrae

y en ese breve momento, siento tus pasos
que anuncian contundentes la despedida
sin embargo amagan a quedarse

pero el destino inminente acecha
aquel que me alejará de tus cálidas manos

pablo sciuto octubre 2010
fotografía javier sánchez salcedo

Sueños Olvidados

invité a un sueño a pasar a mi cuarto
él quiere el destello de mis ojos
yo quiero los deseos ahogados

él bucea en mis visiones
yo en la utopía de los años
en los frescos no pintados
en los viajes olvidados

él me abrigó con la nostalgia
yo con un retrato del pasado
luchó por darme alas
yo luché por quedarme amarrado

inventó un futuro incierto
yo un futuro aliñado
construyó un arca de pasiones
yo en cambio la quedé mirando

él piensa en retenerme
yo pienso en despertar temprano
él me espera otra noche
yo me duermo sin desearlo

pablo sciuto


fotografía: javier sánchez salcedo

Puente Imaginario

puente imaginario

invente un puente para cruzar entre tus manos
sin tener que moverme, entre el vacío y la distancia
ahora es más fácil jugar con tus dedos
nada impide que pueda caminar entre tus huesos
las vías que transportan las caricias
los bosques de arrugas para el descanso
los ríos y montañas de piel al tacto
se unieron con el puente imaginario
como un arquitecto del deseo
que convierte lo que ama en pecado
al romper la distancia, entre un lado y otro lado

pablo sciuto 2010

fotografía: javier sánchez salcedo

Fotografía de un Lago

fotografía de un lago

hojas que se resecan aburridas
el lago descansa sediento de lluvia
los reflejos juegan a besarse
nadie deforma las ondas solitarias
que crean las partículas aleatorias
nada parece moverse por que nadie espera
el sonido se detiene y no importa
no es necesario llamar a nadie
el suspenso del silencio perdió su gracia
los acontecimientos son las pausas
las ventanas de árboles están cerradas
como un feriado inesperado de ramas
el lago prefiere la siesta sin viento
ayer se cansó de arremolinar el agua

pablo sciuto 2010

fotografía: javier sánchez salcedo